miércoles, 28 de septiembre de 2011

SITUACIÓN DE NIÑOS-ADOLESCENTES ADICTOS Y SU REINSERCIÓN EN LA SOCIEDAD



Hoy en día se observa en un escenario privilegiado, que generalmente suele ser la calle, entre tantos la testigo silenciosa de un alto índice de niños o adolescentes en situación de consumo, ya sea de alcohol o algún tipo de drogas (principalmente el “crack”, sustancia en auge en la población infanto-juvenil).
Al empezar nuestra observación analítica creemos conveniente mencionar que esta problemática es eminentemente estructural, es decir, esta situación de chicos (consumiendo en las calles), es producto de otra situación.
En muchos casos, y esto lo hemos corroborado con el “Apoyo Familiar” de la Secretaría Nacional de la Niñez y de la Adolescencia, que el niño o el adolescente abandona el hogar por haber tenido algún disgusto con la familia, ser testigo constante de los conflictos entre los mismos padres o bien, directamente pudo haber sido víctima de un acto de violencia por parte de algún referente familiar o también no se descarta a su vez que el abandono del hogar, pudo haber sido por un acto de rebeldía por parte del menor.
Una vez que el niño o adolescente se encuentre en situación de calle, es considerado como un potencial consumidor (a excepción de algunos), porque éste se ve en un total estado de vulnerabilidad, es decir, sin criterio de vida y sin la “protección” familiar (ausencia de la imagen paterna o materna). Entonces, al querer eludir o escaparse de ese vacío, que ahora es su propia realidad, el chico se refugia o se escuda en algún tipo de sustancias prohibidas o ilegales.
Ahora, cuando el niño o el adolescente ya se convierte en adicto, después de haber pasado por la fase de consumidor ocasional. Es exactamente aquí donde se generan los problemas, ya no el chico consigo mismo, sino con la sociedad. Una vez adictos, conjuntamente con otros de su misma edad o con la complicidad de personas mayores (que pueden ser los mismos proveedores de estupefacientes o algún otro consumidor), empiezan a generar disturbios (roban, etc.).
Este es un campo de trabajo que requiere mucho empeño y donde los esfuerzos son pocos visibles. Es un trabajo que muchas veces no es llevado a cabo de forma conjunta o coordinada, que requiere de aunar los criterios interinstitucionalmente, es decir, que todas las instituciones a quienes corresponda ya sean o no gubernamentales, estén comprometidas no solo en el aspecto ideológico, sino también en la praxis.
Es importante dar a conocer que en todo el Paraguay existe solo un centro de atención a personas con problemas de adicciones, el Centro de Adicciones, dependiente del Ministerio de Salud, cuando lo ideal sería que exista un centro de rehabilitación en cada departamento o bien en cada municipio. El Centro de Adicciones ofrece tratamiento terapéutico de rehabilitación en dos métodos (por llamarlo así): tratamiento ambulatorio (rehabilitación de forma grupal- sede Ybycui, este tratamiento suele durar aproximadamente 6 meses), y de internación (cuando el consumo ya es muy avanzado en el chico, produciéndole ya severos daños-aproximadamente treinta días). Aquí el problema empieza también cuando no hay seguimiento una vez que la terapia haya concluido…
Pero más allá de las instituciones, es importante también que la persona, en este caso el adolescente, tenga intenciones de cambiar y darle a conocer que posee recursos propios para superarse, pero que esto requiere de un profesional para que le ayude a trazar sus metas y alcanzarlos. También es importante la inclusión de los familiares en el proceso terapéutico, y por sobre todo, tratándose de un menor, debe ser reservada su identidad.
Finalmente, insistimos que es menester que existan más programas con técnicas efectivas de intervención médico-psicológicas disponibles para que de esa forma pueda responder a estos casos mencionados, políticas de Estado (ampliar presupuestos, seguimiento terapéutico) que propongan el desarrollo de una motivación y una sociedad menos discriminativa, para el cambio hacia una conducta diferente, de esa manera el adolescente con problemas de adicción adquiera habilidades emocionales, cognitivas y sociales que le permitan planificar y realizar un proyecto de vida saludable sin el consumo de sustancias tóxicas.